El Real Madrid no ha podido superar al Fenerbahçe en el
playoff de la Euroliga, y se queda a las puertas de lo que habría sido la
cuarta Final Four consecutiva. Muchos “aficionados” usarán este varapalo para
pedir dimisiones, salidas de jugadores, etc… pero nosotros queremos mostrar
nuestro agradecimiento a este grupo de jugadores y cuerpo técnico.
Juntos nos dieron el mejor año de nuestras vidas, ganando
todos los títulos y llegando a lo más alto del baloncesto europeo. Esta
temporada lo volvieron a hacer, pocos apostaron por nosotros en A Coruña y
sacamos el orgullo del campeón para conquistar nuestra tercera Copa del Rey
consecutiva, siendo el primer equipo que lo logra con este formato. Muchos nos
daban por muertos en la fase de grupos de la Euroliga. Ganamos cuando había que
ganar y logramos estar entre los 16 mejores. La historia se volvía a repetir:
volvimos a callar a muchos con la victoria ante Khimki y logramos estar entre
los 8 mejores. El equipo ha pagado el esfuerzo de estar luchando hasta el
último partido de cada fase, pero ha caído con orgullo.
Podemos hablar de que hay jugadores que aportan más que
otros (respetamos todo tipo de opiniones), pero somos un equipo, y posiblemente
no habríamos llegado hasta aquí sin la aportación de todos y cada uno de los
miembros de este equipo, por mínima que haya sido. La crítica constructiva está
permitida y es necesaria, pero no es el momento de analizar lo que ha salido
mal, y mucho menos buscar soluciones de cara al próximo año cuando todavía
quedan dos meses de competición nacional. Debemos levantar la cabeza, volver a
la base de nuestro juego y luchar durante estas semanas por levantar un nuevo
título.
![]() |
Fuente: Getty Images. |
Algunos se bajarán del carro, pero quedaremos los de siempre,
los que aplaudieron al equipo frente a los que se fueron varios minutos antes de
que finalizara el encuentro, los que sabemos el esfuerzo que realizan estos 15
jugadores por defender el escudo del Real Madrid en cada partido, los entrenamientos
que realizan algunos en los días de descanso, el hacer equipo a pesar de estar
en una incómoda posición. Son muchos detalles que para algunos no tienen
trascendencia, pero que el verdadero aficionado sabe reconocer, tal y como
quedó demostrado ayer.
Desde la llegada de Pablo Laso hemos vivido momentos
inolvidables, pero también hemos sufrido derrotas dolorosas. Y todos juntos,
equipo y afición, nos supimos levantar tras cada golpe y luchamos por mejorar.
La temporada no se ha acabado, queda un título en juego y, como siempre
hacemos, iremos todos juntos a por él. Muchos dudarán de nuevo, pero les
demostraremos que un equipo campeón nunca se rinde. Ayer, hoy y siempre, ¡hala
Madrid y nada más!
Imagen portada: Basket a todo Ritmo
No hay comentarios:
Publicar un comentario